Soledad y yo
A veces, en mis pensamientos siento celos del agua.
Sí… celos, porque puede rozar tu piel
tan suave como la seda,
mientras yo permanezco lejos,
como una isla olvidada,
deseando sentirte cerca,
tan cerca que me haga olvidar la soledad que me acompaña,
esa soledad silenciosa que me envuelve a todas horas.